miércoles, 8 de julio de 2009

Simplemente "Colorilla" Coronel

Esta historia arranca cuando corría la década de los 50 y principio de los 60. Para ese entonces la ciudadela Atarazana era uno de los sectores más movidos de la urbe. En otras palabras, un barrio muy popular.
Aquel sector moría donde actualmente se conectan los túneles que van y vienen para el centro ciudad. De ese preciso lugar fue Miguel Ángel Coronel Paredes. Ex jugador canario que marcó su espacio en filas amarillas.
Futbolísticamente hablando Coronel fue movedizo, ordenado, fuerte, derrochador de energía y sobretodos las cosas ganador. Aquellos calificativos fueron más que suficiente para que sea considerado titular indiscutido en filas canarias.
Pero ´Colorilla´-como también lo llamaron- dice que su fútbol fue más de barriada. De aquella que se gana en la calle. Del triunfo por amor propio y de esa entrega que hoy hace falta en muchos jugadores.
“Nosotros jugábamos en la hacienda de la leche Pluca. Donde hoy es el túnel del Cerro. Ahí nos reuníamos para ir atrás de un balón y entretenernos con lo que más nos gustaba. Éramos chicos de barriada que nos interesaba ir a un equipo profesional sino entretenernos, nada más”, cuenta Miguel Ángel de sus inicios.
Coronel estudió la primaria en el colegio Santistevan. El ciclo básico lo efectuó en el Mercantil y terminó la secundaria en plantel Víctor Emilio Estrada.
“Yo no fui aniñado. Vine de abajo. Por suerte cuando me probé los 16 años en Barcelona gusté tanto que luego de 15 minutos que ingresé al campo de juego me llamaron y me dijeron que me vaya a la casa y que regrese al día siguiente con 10 fotos para inscribirme en el equipo”, cuenta con regocijo.
Dice que el papá de Washington Muñoz lo llevó a filas amarillas y que en ese entonces el técnico era Pablo Ansaldo. Y como fue a parar al equipo de primera se encontró con jugadores de la talla de Vicente Lecaro, Luciano Macías, Félix Lasso, Washington Muñoz, Raúl Noriega, ´Canario´ Espinoza, entre otros.
“Por suerte me abrí paso en forma rápida. Me pusieron de puntero izquierdo y gusté. Y así lo hice por varios años”, añade.
Empezó ganando 600 sucres y terminó con 3.000. Fue campeón con Barcelona 1970 y 1971. Desde 1968 hasta 1980 militó con los amarillos. Hizo un alto en 1981 cuando militó en Manta en el equipo que agradó de la mano del paraguayo Paniagua. Regresó a la tienda torera en 1982 para reitarse en el equipo de sus amores.
“Lo dirigía Ricardo De León. Un entrenador con coraje y temperamento pero no aguanté más un dolor que me venia atormentando con en los tobillos. Así que me dije: hasta aquí sigo jugando y me retiré con la satisfacción del deber cumplido”, dijo.
Lo de ´Colorilla´ es porque “tenía el color del cabello medio caoba y cuando me daba el sol me ponía colorado y de ahí me quedé con ese sobrenombre”. Comenta que hubo varios partidos interesantes y que no se le borran de la mente como “cuando ganamos a Estudiantes de la Plata, empatamos en el estadio Morumbi, Brasil. Cuando enfrentamos a Independiente o enfrentamos a Unión Española. Tantos partidos que fueron anecdóticos y únicos”.
En cuanto a los Clásicos señala que siempre es gratificante jugar un partido de esa naturaleza por lo que se siente adentro y fuera de a cancha. Manifestó que jugó varios. En unas ocasiones ganó, en otras empató y también perdió pero que se queda con uno “cuando le ganamos 4-2 a Emelec con gol de Pedro ´Perico´ León (1972). Fue un partido inolvidable. Luchamos todo el partido pero al final salimos vencedores”.
No fue muy amigo del gol pero la historia señala que hizo 20 en toda su carrera deportiva. “Hice algunos pero el que me acuerdo fue el que hice a Pinillos. Le pegué con la ´guayabita´ luego de un pase magistral de Víctor Epanhor y lo vencí al arquero”.
Hablando de amigos dice que tuvo muchos compañeros de equipo pero “la palabra amigo encierra muchas cosas y si se trata de enumerarlos son pocos como Juan Madruñero, Jorge López y Estalino Sánchez. Con ellos tuve mayor acercamiento y compartí todo el fútbol que hice en Barcelona”.
Y si de agradecimiento se trata no oculta su aprecio por el técnico brasileño Otto Vieira y Juanito Vera. “Otto fue como un padre para uno. Un señor técnico. Comprensivo y muy entregado a sus jugadores. Mientras que Vera fue el hombre que nos enseñó los primeros secretos del fútbol por eso le guardo un absoluto respeto”.
A nivel de selección estuvo en 4 presentaciones oficiales y en un Mini Mundialito (1974) donde fue declarado el Mejor jugador del Torneo y donde participaron selecciones de Chil, Portugal, Irlanda y un equipo Árabe.
Miguel Ángel Coronel fue fruto del amor que se profesaron sus progenitores don Ángel Alfonso Coronel (+) y doña Olga Piedad de Coronel que vive en los Estados Unidos. Su familia contó con seis hermanos 2 varones y 4 varones. Y es papá de 6 hijos.
Actualmente es profesor de las divisiones menos de Barcelona donde trata de cultivar sus conocimientos en los pequeños adolescentes que buscan abrirse campo en este apasionante deporte.
“Para jugar al fútbol hay que tenerle amor y si tu no amas al fútbol muy difícil triunfarás”, señala ´Colorilla´ Coronel al cerrar el dialogo.


Datos
Nombres: Miguel Ángel
Apellidos: Coronel Paredes
Nació: en Guayaquil 30 septiembre 1952
Puesto: Volante o puntero
Estatura: 1.67
Peso: 129 libras
Debutó oficialmente en: Barcelona 31 de agosto de 1969 ante Everest
Campeonatos nacionales: desde 1969 hasta 1978
Copa Libertadores: 1971 – 1972
Partidos oficiales: 245
Goles anotados en toda su carrera deportiva: 20
Campeón: 1970 -1971
Jugó 4 partidos oficiales con la selección nacional

En honor al fútbol

En la casa de la familia Guzmán Solórzano nunca faltó amor, dedicación y cuidado para con sus hijos: Julio, Ricardo y Denny. Aquello era como el ´pan nuestro de cada día´.
Y así fueron creciendo mencionados chicos bajo la mirada atenta y constante de don Julio y doña Norma. Claro está, exigiendo respeto y dedicación a los estudios.
El ir y venir cotidiano los apartó de la realidad y nunca se imaginaron que Julio César se convertiría en futbolista. Ellos y en sus sueños lo veían como ingeniero, doctor, abogado pero menos como un hombre que vaya atrás de un balón.
En todo caso las circunstancias fueron otras y no les quedó más remedio que apoyarlo en lo que el destino le había separado.
Antes y a escondidas Julio ya estaba dominando la número cinco. Peloteando donde caiga la noche. Con dos piedras haciendo de arco y con una bola que mientras más le pegaba se le iba saliendo el relleno. Pero eso no importaba. La idea era practicar el deporte que más le gustaba.
El ex defensa de Barcelona paraba en Argentina y Quito pese a que vivía en la Alborada. “Allá acudía para jugar con los ´panas´. Jugábamos de verdad y con gente que sabía de fútbol como los Merizaldi y los Raymondi”, señala orgulloso.
Peor lo raro de todo esto es que Julio Guzmán nunca se imaginó que se haría profesional y peor aún jugar en el equipo más importante del Ecuador, Barcelona.
“Mi ingreso al fútbol fue por casualidad. Jugaba en una Liga de barrio y trabajaba en la Empresa Eléctrica. En cierta ocasión participe en un campeonato juvenil, me vieron jugar y las propuestas llegaron. Emelec y Barcelona querían mis servicios y opté por el segundo”, cuenta Julio su ingreso al mundanal ruido del balón.
A partir de ahí las cosas cambiaron según el propio jugador. “Cuando llegué estaba aún en el equipo Lupo Quiñónez, Juan Madruñero, Galo Vázquez, Luis Ordóñez, Tulio Quintero, Lorenzo klinger, Flavio Perlaza, Fausto Klinger, entre otros, que por suerte me recibieron bien y me ayudaron a estabilizarme en el grupo y obviamente a lograr ganarme un puesto”, señala.
Guzmán poco a poco se fue ganando su espacio. No se desesperaba ya que había jugadores de primera en el puesto que aplicaba como volante. “Eran unos moustros y casi no había cabida pero hubo una oportunidad pero no en mi puesto sino como marcador y como así me estaba tratando la vida y de “casualidad” me gané un sitio en el equipo titular por que al técnico de turno le gustaba como me proyectaba como atacante”, cuenta.
Hablando de los técnicos dice que le guarda consideración a estrategas como Miguel Brindisi, Omar ´La Pepona´Reynaldi, Edú (hermano de Zico), Oscar ´Cacho´Malbernart, entre otros, que le enseñaron varios secretos de la redonda.
Su pana, yunta y amigo del alma fue Jonny Proaño. “La afinidad llegó por lo algre que siempre se mostró y me abrió una amistad sincera”, añade el ex futbolista.
Guzmán se retiró a los 31 años. Pero no por lesión sino que no le quisieron dar su pase en blanco pero pese a la edad militó en varios clubes logrando brindar su experiencia.
En Barcelona jugó hasta 1993. Su salida se debió a un problema que tuvo con Jorge Habergger. Luegopasó a Green Cross 1994 -1995. Regresó al ídolo en 1996 por pedido expreso de Salvador Capitano pero decidió retirarse en vista de que no iba a tener cabida ya que en su puesto estaban Ulises de la Cruz, Wagner Rivera y estaba pidiendo espacio Luis ´Chino´ Gómez. En 1997 defendió los colores del Deportivo Cuenca y colgó los botines en 1998 cuando vistió la blusa de Panamá.
Julio estudio la primaria en la escuela Mariscal Sucre y el secundario Vicente Rocafuerte. Llegó hasta tercer año de universidad en la facultad de Administración. Se enorgullece de que ganó muchos amigos en el fútbol y una admiración de propios y extraños.
A sus 42 años dice no estar arrepentido de haberse dedicado al fútbol por el contrario se siente agradecido. “No me dejó todo el dinero del mundo pero si logré tener mi casa, departamento comerciales y actualmente vivo de las rentas. También conté con un gimnasio pero lo vendí. En todo caso no me quejo”.
De los partidos se acuerda de todos. Cada uno con su historia. Le gusta hablar de los Clásicos del Artillero. Especialmente el jugado en 1990 donde su equipo venció a Emelec 1-0 en semifinales de Copa Libertadores. “Todos están guardados en mi retina pero el que le cuento me dejó satisfecho por el esfuerzo y ganas que metimos”.
Pero como no todo es alegría en la casa del pobre también tuvo sus días tristes como aquella final de la Libertadores de América cuando perdieron esa oportunidad de coronarse como los monarcas de América. “El 3 de Octubre de 1990, en el estadio Defensores del Chaco, Olimpia nos venció a Barcelona por 2 a 0. Debía jugarse la finalísima en el Monumental. Era el 10 de Octubre y empatamos con Olimpia a un tanto, con la nulación perversa de un gol a Manuel Uquillas y el penoso error de un penal por el Beto Acosta. Fue un momento amargo de mi vida”.
Julio también recuerda la partida de este mundo de Jimmy Izquierdo y Carlos Muñoz. “Lamentablemente se adelantaron pero dejaron una huella enorme de amistad, consideración y aprecio”.
Guzmán quisera retroceder el tiempo para nuevamente vestirse de corto y seguir atrás de un balón como en sus años de adolescencia pero sabe que no lo puede hacer y es por eso que se muerde los labios, aprieta su puño y en voz baja recuerda que fueron “bellos tiempos”.

Datos Personales

Nombres: Julio César
Apellidos: Guzmán Solórzano
Fecha de Nacimiento: 10 de julio 1967
Lugar: Guyaquileño
Hijos: tres hijos (Guliana, Julen y Julisa)
Padres: Julo Guzmán y Norma Solórzano de Guzmán
Peso: 170 kilos
Estatura: 174
Lesión grave: Rotura de ligamento (8 meses de para) 1988.
Campeón: 1987, 1989, 1991
Dos vicecampeonatos nacionales: 1990 - 1992
1990
Vicecampeón de América: 1990

martes, 3 de febrero de 2009

Rolo, un `Guerrero´con alma vida y corazón

Walter Rolando Guerrero Cerezo cuenta que de pequeño su casa siempre contó con un calor especial. Una tibieza de hogar única. Y sin titubear señala que aquella sensación se debió a la bondad y entrega que le brindaron papá Walter y mamá España para con él y sus cuatro hermanos.
Rolo –como también se lo conoce- sigue contando y manifiesta que no vivió lleno de lujos ni glamour pero sí de una riqueza que era la gran unidad familiar que supieron brindar sus padres.
Su niñez y adolescencia fueron normales. “Como todo muchacho que tiene deseos de llegar lejos”.
Y vaya que no se equivocó porque cierto día tomó muy en serio una convocatoria de que hacía Barcelona. Agarró su mochila, unos zapatos arrugados por el tiempo, un viejo buzo y se fue a probar al equipo más importante del país (1979).
“Éramos bastantes pero al final nos quedamos Carlos Luís Morales y yo. Y cuando ello se dio me dije que esto era lo mío y que solo derrotaron lo sacarían de ahí”, dice con una voz gruesa y ronca.
Esa gruesa y ronca voz la incorporó con el pasar del tiempo luego de tanto gritar a sus compañeros para que se ubiquen de la mejor forma en el campo de juego. Atrás, cierra, marca, achica, dale, salimos y otras frases más pasaron hacer familiares en el devenir de Walter Guerrero (Guayaquil, enero 15 de 1964).
De esa forma fue creciendo el arquero de los amarillos. Ganando espacio y consolidándose a tal punto que se convirtió en el número uno.
Corría 1983 y Walter ya era profesional. Atajando como los ´dioses´. Volando de un palo a otro. Aquel juego lo llevó no solo a la titularidad canaria sino a las diferentes selecciones de la provincia y a nivel nacional.
Entonces Guerrero seguía inspirando. Mostrando sus grandes ejecutorias y siendo dueños de todos los aplausos, acaparando las portadas de todos los diarios y recibiendo todos los elogios habidos y por haber.
Pero le llegó la noche -dicen que en la ´casa del pobre la alegría dura poco´-. Y fue así. Rolando Guerrero seguía siendo titular indiscutible. Estamos hablando 1985. Barcelona se encaminaba al título. Había hecho una campaña que rayaba a la perfección. Se había clasificado a la liguilla con anticipación y faltaban dos partidos para terminar esa etapa. “Nos faltaba medirnos ante Esmeraldas Petrolero y Universidad Católica. Carlos Luís era suplente y me pidió que lo dejara tapar esos dos últimos encuentros. ´No seas malo, tú has atajado todo el año…dame un chancecito…por favor. Yo te devuelvo el arco inmediatamente´, me dijo. Y se lo entregué con esa condición. Pero jamás regresé a la titularidad. Por confiado y buena gente me pasó aquello”, dice con resignación.
Pero aquel sinsabor que le otorgó la vida no lo amilanó por el contrario siguió esforzándose y esperando su momento. Y cuando el mismo llegaba no lo desaprovechaba.
“El fútbol me dejó una grata experiencia. Diría yo muy linda. Tengo una esposa muy bella (Ana Flores de Guerrero). Casado hace 24 años. Tres hijos (dos varones y una mujer) y una familia muy estable. Ah, también me dejó gratos amigos que me valoran y respetan”, señala.
Pese a las vicisitudes que le dio la vida manifiesta ser una persona grata con Luis Villagrán, Pablo Ansaldo, Carlos Coello y Washington Muñoz quienes fueron puntales fundamentales para llegar ha ser un excelente cancerbero.
Y que decir de Víctor ´Cepillo´ Peláez que le enseñó los secretos del arco. “Fue algo especial. Peláez no era golero pero el fue quien me enseñó reflejos, ubicación y estar en el lugar y momento adecuado. Con Manga las cosas fueron diferentes y solamente fue un preparador más”.
Guerrero dice que tenía algo de Jean-Marie-Paff y Ubaldo Fillol. “Jean tenía liderazgo, era extrovertido y eso me llamaba la atención mientras que Fillol por lo serio, no era espectacular y eso me identificaba con él”, indica al momento de autoevaluarse.
Walter grita que lo único que le faltó fue consolidarse. “Consolidarme en el arco fue lo que me faltó ya que siempre tuve buenos arqueros atrás de mi. Pero insisto que haber sido demasiado confiado me perjudico”.
Atajo en Barcelona por 11 años (1979 hasta 1990). Luego fue a Corea donde quedó campeón con Tigres de Yundai. También militó en Técnico Universitario y Liga de Quito.
“Lo de Corea fue una bonita experiencia. Imagínate, salir de Ecuador a una cultura diferente que va desde la alimentación hasta el idioma. Por suerte me adapte y llegué logre campeonar”, cuenta.
Luego de su retiro del fútbol pasó preparar arquero en el primer equipo. Ha ayudado en la formación de Giovanny camacho, Wladimir Pino, José Villafuerte, José Francisco Cevallos, entre otros. “El arquero para ser completo necesita competencia y es lo que ha contado Cevallos. Además de la competencia y le favoreció siempre que llegó a buenos equipos”.
El ex arquero canario estudió la primaria en la escuela Adolfo Fassio y la secundaria en el colegio Medardo Ángel Silva. Es egresado de la Facultad de Educación Física, Deportes y Recreación con el título de Tecnólogo Deportivo (entrenador de fútbol) y actualmente está realizando la licenciatura en esta rama.
El ´Rolo´ sigue gozando del aprecio de los dirigentes del cuadro amarillo y es por aquello todos los días sale desde Maldonado y Abel Castillo, donde habita, para ir en busca de nuevos talentos para las filas del ídolo.

Rolo, un `Guerrero´con alma vida y corazón

Walter Rolando Guerrero Cerezo cuenta que de pequeño su casa siempre contó con un calor especial. Una tibieza de hogar única. Y sin titubear señala que aquella sensación se debió a la bondad y entrega que le brindaron papá Walter y mamá España para con él y sus cuatro hermanos.
Rolo –como también se lo conoce- sigue contando y manifiesta que no vivió lleno de lujos ni glamour pero sí de una riqueza que era la gran unidad familiar que supieron brindar sus padres.
Su niñez y adolescencia fueron normales. “Como todo muchacho que tiene deseos de llegar lejos”.
Y vaya que no se equivocó porque cierto día tomó muy en serio una convocatoria de que hacía Barcelona. Agarró su mochila, unos zapatos arrugados por el tiempo, un viejo buzo y se fue a probar al equipo más importante del país (1979).
“Éramos bastantes pero al final nos quedamos Carlos Luís Morales y yo. Y cuando ello se dio me dije que esto era lo mío y que solo derrotaron lo sacarían de ahí”, dice con una voz gruesa y ronca.
Esa gruesa y ronca voz la incorporó con el pasar del tiempo luego de tanto gritar a sus compañeros para que se ubiquen de la mejor forma en el campo de juego. Atrás, cierra, marca, achica, dale, salimos y otras frases más pasaron hacer familiares en el devenir de Walter Guerrero (Guayaquil, enero 15 de 1964).
De esa forma fue creciendo el arquero de los amarillos. Ganando espacio y consolidándose a tal punto que se convirtió en el número uno.
Corría 1983 y Walter ya era profesional. Atajando como los ´dioses´. Volando de un palo a otro. Aquel juego lo llevó no solo a la titularidad canaria sino a las diferentes selecciones de la provincia y a nivel nacional.
Entonces Guerrero seguía inspirando. Mostrando sus grandes ejecutorias y siendo dueños de todos los aplausos, acaparando las portadas de todos los diarios y recibiendo todos los elogios habidos y por haber.
Pero le llegó la noche -dicen que en la ´casa del pobre la alegría dura poco´-. Y fue así. Rolando Guerrero seguía siendo titular indiscutible. Estamos hablando 1985. Barcelona se encaminaba al título. Había hecho una campaña que rayaba a la perfección. Se había clasificado a la liguilla con anticipación y faltaban dos partidos para terminar esa etapa. “Nos faltaba medirnos ante Esmeraldas Petrolero y Universidad Católica. Carlos Luís era suplente y me pidió que lo dejara tapar esos dos últimos encuentros. ´No seas malo, tú has atajado todo el año…dame un chancecito…por favor. Yo te devuelvo el arco inmediatamente´, me dijo. Y se lo entregué con esa condición. Pero jamás regresé a la titularidad. Por confiado y buena gente me pasó aquello”, dice con resignación.
Pero aquel sinsabor que le otorgó la vida no lo amilanó por el contrario siguió esforzándose y esperando su momento. Y cuando el mismo llegaba no lo desaprovechaba.
“El fútbol me dejó una grata experiencia. Diría yo muy linda. Tengo una esposa muy bella (Ana Flores de Guerrero). Casado hace 24 años. Tres hijos (dos varones y una mujer) y una familia muy estable. Ah, también me dejó gratos amigos que me valoran y respetan”, señala.
Pese a las vicisitudes que le dio la vida manifiesta ser una persona grata con Luis Villagrán, Pablo Ansaldo, Carlos Coello y Washington Muñoz quienes fueron puntales fundamentales para llegar ha ser un excelente cancerbero.
Y que decir de Víctor ´Cepillo´ Peláez que le enseñó los secretos del arco. “Fue algo especial. Peláez no era golero pero el fue quien me enseñó reflejos, ubicación y estar en el lugar y momento adecuado. Con Manga las cosas fueron diferentes y solamente fue un preparador más”.
Guerrero dice que tenía algo de Jean-Marie-Paff y Ubaldo Fillol. “Jean tenía liderazgo, era extrovertido y eso me llamaba la atención mientras que Fillol por lo serio, no era espectacular y eso me identificaba con él”, indica al momento de autoevaluarse.
Walter grita que lo único que le faltó fue consolidarse. “Consolidarme en el arco fue lo que me faltó ya que siempre tuve buenos arqueros atrás de mi. Pero insisto que haber sido demasiado confiado me perjudico”.
Atajo en Barcelona por 11 años (1979 hasta 1990). Luego fue a Corea donde quedó campeón con Tigres de Yundai. También militó en Técnico Universitario y Liga de Quito.
“Lo de Corea fue una bonita experiencia. Imagínate, salir de Ecuador a una cultura diferente que va desde la alimentación hasta el idioma. Por suerte me adapte y llegué logre campeonar”, cuenta.
Luego de su retiro del fútbol pasó preparar arquero en el primer equipo. Ha ayudado en la formación de Giovanny camacho, Wladimir Pino, José Villafuerte, José Francisco Cevallos, entre otros. “El arquero para ser completo necesita competencia y es lo que ha contado Cevallos. Además de la competencia y le favoreció siempre que llegó a buenos equipos”.
El ex arquero canario estudió la primaria en la escuela Adolfo Fassio y la secundaria en el colegio Medardo Ángel Silva. Es egresado de la Facultad de Educación Física, Deportes y Recreación con el título de Tecnólogo Deportivo (entrenador de fútbol) y actualmente está realizando la licenciatura en esta rama.
El ´Rolo´ sigue gozando del aprecio de los dirigentes del cuadro amarillo y es por aquello todos los días sale desde Maldonado y Abel Castillo, donde habita, para ir en busca de nuevos talentos para las filas del ídolo.

miércoles, 28 de enero de 2009

´Mister´ Smith

Eduardo Fabián Smith Chávez perteneció a la ‘leva’ de los Jacinto Espinoza, Álex Cevallos, Luis Capurro, Dannes Coronel, Máximo Tenorio, Iván Hurtado, Augusto Poroso, Ivo Ron, Enrique Verduga, Kléber Fajardo, Vidal Pachito, Marcelo Morales, Ángel Fernández, Eduardo Hurtado y otros que hicieron de Emelec un elenco de respeto.
Para Smith, la década del 90 fue la más interesante de su trajinar deportivo. En esa época logró afianzarse como jugador, maduró su fútbol y consiguió títulos que lo hicieron grande, pasando a la historia del ‘Ballet Azul’.
Eduardo es emelecista confeso, pese a que defendió la amarilla con el profesionalismo que le dio la vida. “Desde pequeño fui hincha de Emelec y gracias a Dios logré defender al equipo de mis amores”, afirma cuando se le pregunta su pasión por un equipo.
Jugaba de volante de corte. De esos elementos que manejaban el medio sector. Un motorcito, en otras palabras. Los argentinos lo denominan ‘alatornante’. Con ese juego se ganó el respeto de su hinchada.
Según Smith, los jugadores Wilson de Souza, Eduardo ‘Tanque’ Hurtado, Ánthony de Ávila y Alfaro Moreno fueron los jugadores que más “guerra y dolor de cabeza” le dieron para marcarlos.
“El brasileño era veloz y explosivo, Eduardo era potente y el colombiano y el argentino eran tan veloces que uno tenía que redoblar esfuerzo para poderlos contener”, indica.
El ex mediocampista fue amante de los clásicos del Astillero. Dice que esos partidos nunca se olvidan y que jugar uno de esos cotejos era como tocar el cielo con las manos. “Creo que para cualquier jugador estar entre los once escogidos era como tener la obligación de no salir derrotado. Todos disfrutábamos de principio a fin pero ahí lo básico era ganar a cómo dé lugar”, señala.
Cuenta la historia que a pesar de que finalizó su actividad defendiendo la camiseta azul, el primer Clásico lo disputó en filas toreras del Ídolo cuando tenía 20 años (1988) y recién empezaba su carrera.
“Son cotejos diferentes. Tienen un sabor especial antes, durante y después. Y a medida que llegaba la hora del juego la presión, las ganas y las revoluciones subían”, recuerda.
Asegura que sus mejores amigos, en el fútbol, son Vidal Pachito y Enrique Verduga. Con ellos tiene una escuela de fútbol llamada Los Bicampeones y que poseen una media aproximada de mil alumnos por temporada.
Sin embargo, recalca que pese a la amistad que tiene con Pachito y Verduga eso no lo ha limitado a tener más de un amigo. “El fútbol es como un imán, pues te haces ‘pana’ hasta de los hinchas. Es por eso que si volviera a nacer, sería futbolista sin pensarlo”.
De sus inicios dice que guarda una grata relación y admiración hacia Carlos Luis Morales, Hólger Quiñónez, Mauricio Argüello, ex compañeros en filas toreras, quienes le brindaron su ayuda en su momento en los equipos donde militó.
Pese a que la relación con los canarios fue corta, tuvo partidos para inolvidables. “Jugar en Barcelona es cosa seria. Por lo que disputas, por lo que se vive y se siente cuando te pones la amarilla. Y más que todo, por esa gran cantidad de jugadores que posee, y que quieren ser titular”.
Pero si de recordar se trata, Eduardo Smith asegura que el partido que más recuerda de toda su carrera deportiva fue el que disputó ante Barcelona, su ex equipo, en el Monumental, en 1993. En aquel cotejo, Vidal Pachito marcó el único gol cuando faltaban 3 minutos. Ese resultado le permitió ese año a Emelec conseguir la corona.
Actualmente, Eduardo está retirado del fútbol. De la sublime convocatoria a un rectángulo de juego. Del olor a linimento. O de los aplausos de la hinchada en la tribuna que coreaba su nombre cuando era anunciado por los parlantes del ‘Coloso de las Américas’.
Pese a su edad (42 años, 23 de febrero 1966) dice sentirse un ‘viejo’ del fútbol. Es por eso que se dedica a enseñar lo que otros le enseñaron y que aquello es lo único que puede retribuir después de tantos años que le dedicó en cuerpo y alma a la número cinco.


1.- Eduardo Smith actualmente es profesor de la Escuela de Fútbol Los Bicampeones, junto con Vidal Pachito y Enrique Verduga.

2.- El ex volante vivió su mejor temporada futbolística defendiendo la camiseta de Emelec. En la gráfica junto a Edú. Atrás Walter Pico.

3.- Smith fue un elemento de corte. Con presión a los rivales y con fácil llegada al arco adversario. FOTOS: MIGUEL CASTRO Y ARCHIVO


•Eduardo Smith fue bicampeón del balompié ecuatoriano con la divisa de Emelec en 1993 y 1994. Fue titular indiscutible.

•Jugó en Barcelona (1988 – 1990 -2000- 2001), Audaz Octubrino (1991- 1999), Emelec (1992 hasta 1998) y Santa Rita (2002-2003).

•Con la camiseta de Barcelona debutó cuando tenía 20 años. Dos temporadas defendió a los amarillos.

•Fue seleccionado nacional en la Copa América Bolivia 1997. Jugó 3 partidos como titular.

El ´Pavo´que dejó el fútbol

La tarde del pasado jueves fue especial para Raúl Noriega. El famoso ´Pavo´ Noriega. No era una reunión cualquiera. Se trataba del anuncio oficial de su retiro de la actividad futbolística que por más de 22 años se encargó de darle gratas satisfacciones.
Es que su esposa Zaida se había encargado de reunir a su familia, hermanos, amigos de profesión, a la dirigencia canaria, a la prensa deportiva y una serie de invitados que quisieron certificar aquel momento.
De un momento a otro salió Raúl de los camerinos de la Canchita que sirvió como testigo mudo de una jornada especial. Y como si se tratará de otro partido más saltó con su mascota de la mano.
Se trataba de su última hija. La llevaba agarrada de su mano izquierda. Tal y cual como si se tratasen de un partido más. En el centro de la cancha estaba Jefferson Pérez, el doble medallista olímpico.
Un fuerte abrazo cerró un hasta luego del terreno juego y un “deber cumplido”. Las palabras de parabienes no se hicieron esperar. Todos quisieron hablar. Raúl escuchaba con la mirada al frente. Se agarraba el cabello y sonreía demostrando cierto nerviosismo.
Luego le llegó el turno a él. No sabía por donde empezar. Sus labios le temblaban y solo atinó agradecer a todos. Agradecer por ese cariño que le han demostrado dentro y fuera de la cancha.
En ocasiones se quebraba. Sus palabras ya no eran las mismas. Sus ojos se humedecieron pero como todo defensor valiente sacó fuerza de flaqueza y enmudeció por unos segundos. Su garganta se hizo un nudo y soltó una frase que emocionó a todos. “Me voy por la puerta grande…por donde entre. Gracias por compartir este momento que se quedará grabado para toda la vida en mi corazón”.
Los aplausos no se hicieron esperar. Los abrazos por consiguiente. Luego vinieron las fotos para el recuerdo, la hora loca, una ´pichanga´con sus panas y la prensa.
Antes, habíamos hecho un apartado. Conversamos de su vida deportiva. Sacó a relucir sus mejores momentos. Sus inicios. Sus triunfos, sus derrotas y sus gratos momentos.
“Me inicié en un elenco que amé toda la vida. Un elenco que se metió en mi cuerpo, en mi alma y en mi corazón. Y todo aquello se lo debo a mis padres que me inculcaron lo bueno y malo que puedes encontrar en la vida y no se equivocaron”, señala con melancolía.
Noriega fue defensa de los toreros por largos años. Se ganó su espacio como producto de su entereza y destreza para encarar a a número cinco.
De pequeño demostró sus cualidades a tal punto que ya defendía a la tricolor siendo juvenil ya participaba en un mundialista sub 17. Pero aquello no quedó al margen porque su actuación dio como resultado que pase al primer plantel.
Y a partir de ahí nunca aflojó. Tanto fue su calidad que Boca Juniors de Argentina lo llevó a sus filas y vaya que no se equivocó. “Fue un paso muy importante en mi vida. Me enseñó a luchar por lo que siempre he hecho y no defraudé”.
Luego retornó con la frente en alto. Recuperó su puesto y se cansó de ganar título en la época de las ´vacas gordas´del ídolo. “Barcelona siempre tiene ese tinte especial que muchos no entiende porque no están adentro pero que no quepa la menor duda que los que se enfundan la amarilla la entrega siempre será la misma”, dice con la serenidad que le ha dado la vida (39 años).
Luego llegó la selección con partidos de Copa América y Eliminatoria y como era de esperarse no desentonó.
Tuvo un paso por el Cúcuta Deportivo de Colombia, Deportivo Cuenca donde salió campeón (2004) y Universidad Católica de Quito donde prácticamente dejó su trajinar por el fútbol.
En la temporada cuenca Diario EL TELÉGRAFO lo nominó como el mejor futbolista del año y el resto de medios se hicieron eco de aquel acierto. “Para mi fue una sorpresa que diario El Telégrafo me tomara en cuenta en esa distinción. La tome con agrado y me sirvió para decirme a mi mismo que podía dar más y así lo hice”
“Quería seguir jugando pero es preferible ´retirarse del fútbol antes de que el fútbol te retire´. Es por eso que lo pensé y hoy estoy agradeciendo a todos ustedes por su constancia y paciencia para conmigo”, sentencia Raúl Noriega.
Pero ´El Pavo´como se lo conoce no se va del todo de Barcelona sino que pasará ser parte de las categoría formativas del ídolo. “El presidente (Eduardo Maruri), dio la propuesta de dirigir una de las categorías formativas del Barcelona, por eso dejamos a un lado el fútbol para estar vinculado a lo que es enseñar ahora y proyectarnos a una carrera de entrenador. Me siento bien parado, estoy haciendo a un lado el fútbol, he tenido propuestas, prefiero dejarlas ahí, ver la otra etapa de mi vida que es dirigir. Gracias a Dios se me está dando la oportunidad de despedirme y dirigir", continuó.Durante la "Noche Amarilla" de este sábado, se cumplirá un homenaje especial a Noriega, en lo que es el último acto de despedida que tendrá uno de los símbolos del Idolo del Astillero







Nombre: Raúl Alfredo
Apellidos: Noriega
Fecha de Nacimiento: Enero 1 de 1970
Lugar: Guayaquil, Ecuador
Estatura: 1.81
Posición: Defensa central
Club de formación: Barcelona SC
Equipos donde militó:
Barcelona Sporting Club
Boca Juniors (Argentina)
Barcelona Sporting Club
Cúcuta Deportivo (Colombia)
Barcelona Sporting Club
Universidad Católica
Seleccionado Nacional: 1988-1997

lunes, 26 de enero de 2009

NO TODO LO QUE BRILLA ES EUROPA -ULTIMA PARTE-

Amor de lejos …
El amor siempre rompe barreras. Diría fronteras, y en esta ciudad no es la excepción. Raro. No es muy raro es observar a una ecuatoriana con un italiano o viceversa. Por lo regular, las condiciones siempre serán las mismas. En Europa, el compatriota siempre trata de buscar su medio. Su sangre. Y se da. A la larga se da.
Son pocos los que asimilan el amor de lejos. En mi paso por Madrid (haciendo un paréntesis) seguí de cerca una historia muy nuestra. Una chica llegó hace tres años a Madrid. Trabajó como doméstica y luchó sin descanso por conseguir su sueño, llevar a su esposo a su lado. Ese juramento a la larga se cumplió. Pero en el mismo piso -departamento como le llaman en España- otro ecuatoriano había prometido lo mismo a su esposa.
Pero lo que no esperaban estos compatriotas es que ambos se iban a enamorar, manteniendo un tórrido romance en la Madre Patria.
Pese a la comunión que hicieron, nunca olvidaron su promesa y ambos mandaron a ver a su esposo y esposa. Se pensaba que este idilio se terminaría por la llegada de sus medias naranjas, pero no fue así. Las sábanas todavía guardaban la tibieza de sus cuerpos, los cuales se volvían a calentar cuando el momento y oportunidad se presentaban. No sé cómo quedaría esa pasión escondida, pero es típica historia ecuatoriana. Otras chicas y chicos se conforman con compartir sus vidas con parejas de otras nacionalidades. Pero el bingo lo obtienen los italianos. Ellos sí hacen lo que le viene en gana con las ecuatorianas. Lamentablemente…

Cuando el ser humano se transforma
Da pena ver como las personas se transforman y pierden ese honor de ser ecuatoriano. Piensan, hablan, comen como italianos. Hace tres meses una chica ecuatoriana -Josefina- llegó a Pisa, una ciudad italiana. Su adaptación fue extraordinaria e increíble.
A los dos meses ya hablaba a la perfección el italiano y se vestía como tal. Aquella postura le ayudó para que consiguiera un buen trabajo estable. Se encuentra bien y ganando lo que se tiene que ganar.
Pero lo que más me sorprendió de esta chica fue saber que se le han olvidado sus raíces.
Ya no se acuerda del Himno Nacional. Tiene problemas para pronunciar el castellano y, por último, odia el arroz con menestra. Sólo piensa en los ravioles y en atrapar a un “buen italiano”. No sabe decir nada hola y te dice “ciao”, que en italiano es lo mismo.
Es increíble su transformación y en vez de causarme admiración, me dio lástima.
Y qué decir de otras chicas que critican a su país de origen y se ponen con odiosas comparaciones. “Ecuador es esto, este otro y aquello”, buscando la forma y la aceptación del caso para tener fuerza y decir que tienen la razón.
Pobre mentalidad que no sabes si tenerles pena, reír o llorar.

El sueño Europeo
Su tierra prometida acabó donde comenzó el mar. Marcelo, un ecuatoriano de 36 años, se había propuesto llegar a Europa y forjarse un destino halagador.
Corría 1993 cuando en su largo viaje recaló en España. Antes logró llegar a Italia-Milán- con algunos amigos, pero allí, en su primer intento para sumar prosperidad, se encontró con los brotes de racismo y segregación.
Entonces, trató de buscar nuevos horizontes y reemprendió su particular conquista. “No creía lo que me estaba pasando y es por eso que sólo conseguí llegar hasta Cádiz y así fue como descubrí que España era mi país”, recuerda este emigrante que, siete años después de dejar atrás a su familia y amigos, está decidido a renunciar a su nacionalidad para cumplir su deseo: “Quiero ser español”.
Por suerte, él solo regularizó su situación. “No me importa esperar, me encanta este país, estoy muy a gusto, integrado, he aprendido sus costumbres, me gustan los españoles y soy un español más”, comenta.
Sabe que si se casa con una española el tiempo para obtener esa nacionalidad se reduciría a un año.”Sí pero no me voy a casar, por eso, si me caso será por amor”, asegura. Marcelo trabaja ahora en Madrid como conserje, vive con otros 25 compatriotas en un chalé, que es como una residencia, y se siente muy afortunado.
“Lo pasé muy mal al principio; no había trabajo, nadie quería hacer contratos y he sufrido mucho hasta conseguir tener papeles; se pasa mucho miedo y cada vez que lo renuevas se pierde otro año en trámites”, refiere.
Le cuesta hablar de su primera etapa como emigrante.”No quiero hablar de eso, fue muy duro, he llegado a dormir con 20 persona en una misma habitación; los primeros trabajos fueron en un sector de la construcción, por muy poco dinero y en malas condiciones”, responde sin disimular el dolor que guarda en su corazón. “Si al final me caso, quiero tener un hijo que sea bueno y que sienta como yo los olores del Real Madrid”, expresa.

Un camino complicado y difícil de parar
La cura para el envejecimiento de la población española será importada. Las prematuras arrugas de la piel de todos sufrirán un pequeño “lifting” sin pasar por el paritorio, y en un futuro, no tan lejano, por las venas de los españolitos correrá, afortunadamente, sangre ecuatoriana.
Todo, por obra y gracia del proceso masivo de regularización de emigrantes. La crema milagrosa está demográficamente probada. Simple lógica aplastante, que sólo la burocracia administrativa puede rebatir.
El papeleo, que trae de cabeza a los extranjeros, y especialmente a los ecuatorianos, que han elegido España para intentar mejorar su vida y la de los suyos, es la llave del éxito. Hasta julio se espera que más de 20.000 obtengan la ansiada tarjeta de residencia y trabajo. Pero, ¿después qué?
Las estadísticas lo demuestran. En el último año casi se ha triplicado el número de peticiones y concesiones de nacionalidad española, con relación hace cinco años. Y sigue creciendo.
Hace poco de 17.791 emigrantes vieron cumplido su sueño del DNI. En los tres primeros mese de este año, 3.832 han obtenido el beneplácito del Ministerio de Justicia, al mismo tiempo que 4.336 han dado el primer paso lograr la nacionalidad.
“Lo habitual es que cuando llevan unos años trabajando en España tomen la decisión de solicitar la nacionalidad española. Las razones son varias, pero en la mayoría de los casos se debe a que están hartos de los trámites que deben realizar para renovar sus permisos de residencia y trabajo, ya que el carné de identidad les facilita mucho conseguir un contrato”, explica Jorge Coronel, un ecuatoriano que muy pronto será español.
A pesar de que el número de ecuatorianos es sumamente superior al que ha obtenido la concesión de nacionalidad, el resto se mantiene en espera y no desmaya por obtener los documentos que le permitan una vida moderada en tierra extraña.
La idea de ambos países también pasa y punta a enriquecer el mestizaje, algo que ellos no quieren ni desean descuidar.

Sin arrepentimientos
Gabriel toma una cerveza en uno de los tantos bares que hay en Madrid. No dudó en brindarme una. Después del primer sorbo, me hace la primera pregunta: ¿Cuántos días te vas a quedar? Yo nunca dudé y le respondí que no tenía idea. Agachó la cabeza, agarró la cerveza y luego de un largo trago me dice: “Que suerte tienes”.
El diálogo fue entrando en calor y haciéndose amena. Los pensamientos se fueron desnudando poco a poco. Trató de ser breve, pero muy preciso en sus declaraciones. “Trabajo cerca de 15 horas. Peor que negro”, indica dejando escapar una sonrisa escondida y hasta fingida. Nunca ocultó sus raíces. “Soy de Quito y allá habité al sur de la Capital. Llegué lleno de ilusiones y en busca de paliar la crisis y, por supuesto, de mantener a mis tres hijos que se encuentran en Ecuador junto a mi esposa. Todo lo que hago es por ellos”, señala.
No se detiene y, como si le hubiera dado cuerda, agarra su cerveza y dice:”Brindemos, porqué sé que te vas a Ecuador. Allá sí es vida. De qué sirve que gane en euros o dólares, si no los puedo disfrutar. Para hacerlo tendré que irme hasta allá y después ¿qué?...Como tú sabes, una coca cola cuesta cerca de 5 euros, una cerveza 5 y una empanada cerca de 2. Entonces, si me pongo a gastar el dinero que ganó -800 euros-, no me queda para nada, ya que de ahí tengo que sacar para el departamento, enviar dinero a mi familia, dejar para movilizarme y algo para comer”, agrega mirándome fijamente.
Gabriel se muestra fuerte. De su larga melena sale una cola que se la hace con una liga que encontró y que lo acompaña hace varios meses. “Mire mi pana, no crea que estoy contento. Todo mi sacrificio lo he dejado acá. Las fuerzas salen porque tienen que salir y por las metas que he impuesto. Pero lo único que sé es que algún día tendré que regresar a ver a los míos y poder disfrutar lo que he hecho”.
Este capitalino no está arrepentido de lo efectuado. Insiste en que seguirá trabajando hasta que su cuerpo le diga basta. Antes de brindar el último vaso expresa. “A todos los ecuatorianos que deseen venir, que no tengan miedo. Que lo hagan. Tendrán que sufrir, pero al final ojala obtengan una magnifica recompensa”.
Gabriel sigue bebiendo. Es su día franco y yo aprovecho una de mi última estancia en Madrid. Alzamos el codo que daba miedo. Pagamos mitad y mitad, pero la satisfacción fue mutua.

Perdí mi familia por unas pesetas
Me pidió que guarde su identidad en el anonimato y es por eso que lo llamaremos Carlos. Fue marino mercante. En Guayaquil -su tierra natal- pasó más tiempo embarcado que en casa. Su trabajo lo llevó de puerto en puerto, donde tuvo el privilegio de ganar algunos dólares. Luego trabajó 6 años en Estados Unidos y amasó algunos “verdes”, lo que le permitió tener una buena posición económica. Regresó a Ecuador y contrajo matrimonio con una linda chica con la que procrearon una niña -6 añitos-
La mala administración de su esfuerzo en tierras del Tío Sam dio lugar a que perdiera sus fondos. Aquella situación dio como resultado que Carlos y su esposa salieran a trabajar.
Su esposa -Mónica (nombre ficticio y protegido)- consiguió trabajo como por arte de magia, por su escultural figura. Por su parte, Carlos no encontraba nada y no le quedó más remedio que vender su taxi, prestar unos cuantos dólares y tomar el avión para buscar nuevamente fortuna en España.
Prometió volver, pero esas ganas se le quitaron cuando se enteró que Mónica había abandonado el hogar. “Ella, creo que sigue trabajando en uno de los casinos que quedan en la avenida Nueve de Octubre (de Guayaquil). Vaya pana. Mírela y verá que me dará la razón. Es una hembra hermosa que cualquier hombre la desearía tener, y creo que al verse sola no le quedó más remedio que irse con otro. Me molesta lo que pasó, pero lo que más me duele es que Mónica haya dejado abandonada a mi hija. Pero no importa, lucharé hasta recuperar lo invertido e ir en busca de mi hija”, enfatiza.
Carlos va a cumplir 40 años. Su rostro y cuerpo reflejan menos. Se hizo pintor a la fuerza y junto a un peruano no desmayan por conseguir la mayor cantidad de pesetas posibles. “Tuvimos una buena racha donde el dinero llegó bien. Pero después mi jefe se fue a Perú y no regresó. Entonces, tuve que abrirme paso solo. Pero no me quejo”, afirma.
“Pensé que este esfuerzo iba a mejorar las condiciones de mi familia, pero no fue así. La perdí y no me queda más que trabajar para volver a empezar. Creo que mi familia no costaba unas cuantas pesetas”, manifiesta al momento de dejar unas lágrimas de varón.


La profesión más vieja del mundo
Aviso clasificado: Recién llegada del Ecuador. Tengo un cuerpo espectacular. Me gusta ser golosa y mostrar todos mis encantos. Magnífica para el 69 y también me gusta hacer el francés. Tengo 19 añitos y todos aseguran que soy virgen. Mi nombre es Paola y puedes llamarme cuando el placer te lo pida. Teléfono: 94-6351756
Aviso clasificado: Busco persona comprensiva, buen amante, que haga sentir todo su viril cuerpo, soy una mujer madura, ecuatoriana de nacimiento, nada de chiquilladas, de 30 años para arriba, soy sumamente discreta y no tengo complejos. Llámame: Mariana.
Teléfono: 94-3789472
De estos avisos existen miles en los principales periódicos de España. Dedicarse a la profesión más antigua del mundo, por las pocas posibilidades de encontrar un trabajo un trabajo decente que permita ganarse la vida honradamente, no es nada extraño.
Las citas mencionadas en la parte superior de este capítulo aparecen por cientos en las secciones de los avisos clasificados de los diferentes diarios como El Mundo, El Periódico, La Vanguardia, entre otros, con un gran despliegue -cerca de 8 a 10 páginas-.
Según Carlos -compatriota en Madrid-, no todas las mujeres ecuatorianas se dedican a la vida fácil, pero a un número considerable que no le queda otro camino. Las situaciones que se presentan para que estas chicas se vean abocadas a esta vida -según Carlos- son las siguientes: “Acá las ecuatorianas pasan a vivir en pisos-departamentos- entre 10 ó 15 mujeres. De las cuales 6 trabajan. El resto se la pasa en casa. Entonces, el pensamiento comienza a vagar. Y al verse en la necesidad de pagar la renta de la casa más comida, no les queda más remedio que seguir a la más “experimentada” que la lleva a los lugares ya fijos. Primero le dicen sólo una vez. Pero eso al final no para”.
Palabras como “bragas”, “conejo”, “polla”, “follar”, “felatio”, pasaron a engrosar el vocabulario de estas chicas. “Yo conozco ecuatorianas que lamentablemente se han dedicado a esta “profesión” y que, según ellas, les deja una entrada agradable. No sé cuánto, pero de la noche a la mañana ellas pasan a tener buena ropa, bastante dinero y amigos que las llevan y las traen en lujosos autos. Ojo. Eso no quiere decir que todas se prostituyen, son unas cuantas, pero sí hay ecuatorianas en esta vida”, acota.

Recomendaciones:
Antes de viajar a Europa, el pasajero debe someterse a un cuestionario personal e interior para que cuando esté allá no se arrepienta de lo efectuado.
Tome asunto a estas interrogantes y póngalas en práctica. Medítelas. Piénselas. Pero mucha atención, todas estás preguntas hágaselas aquí. En Ecuador. Y reflexiónelas una y otra vez. Cuidado comete el error de hacérselas allá.
- ¿Qué motivos tengo para viajar al otro lado del Continente?
- ¿Sé lo que estoy haciendo?
- ¿Hasta qué punto extrañaré a mis padres?
- ¿Y a mis hermanos?
- ¿Perderé a mis amigos con mi ausencia?
- ¿Mi esposa o esposo, qué dice al respecto?
- ¿Cómo queda mi enamorada o enamorado?
- ¿Me hará falta?
- ¿Le haré falta?
- ¿Se irá con otro u otra?
- ¿Mis hijos, qué será de ellos?
- ¿Tendrán otro padre u otra madre?
- ¿Estoy preparado para renunciar a todas mis comodidades?
- ¿Me dará lo mismo dormir en el suelo y aguantar frío o un intenso calor?
- ¿Comer y asearme no cuando yo quiera, sino cuando pueda ser?
- ¿Ya me hice el chequeo médico necesario, por cualquier contratiempo?
- ¿Dejaré un poder en caso de accidente?
- ¿Y si muero? ¿Cómo me gustaría que me sepulten?
- ¿Dejo suficiente dinero en casa hasta que consiga un trabajo?
- ¿Renunciaré a toda la vida bohemia que llevo en Ecuador?
- ¿Me harán falta las fiestas?
- ¿Estoy preparado para asumir ese reto?
- ¿Qué tiempo estaré allá?
- ¿Cuánto reuniré?
- ¿Cuál será mi meta?
- ¿Mandaré a ver a mi esposa o esposo?
- ¿Enamorada o enamorado?
- ¿A mis hijos?
- ¿Valdrá la pena este sacrificio?
- ¿Regresaré algún día?
- ¿Seré fiel?
- ¿Y ella me será fiel?
- ¿Estoy preparado para esto?
- ¿Conozco todo sobre aquel país?
- ¿Sus costumbres, idioma, religión?
- ¿Y si no me adapto?
- ¿Estaré en capacidad para regresarme?
- ¿Tendré fuerzas suficientes para aguantarme, pagar la deuda y luego regresar?
- ¿Y si no tengo suerte?
- Y si la suerte me acompaña …¿regresaré?
- ¿Me olvidaré del país?
- ¿De mis padres?
- ¿De mis hermanos y amigos?
- ¿De mis hijos?
- ¿No me voy arrepentir de lo que voy hacer?
- ¿Estas preguntas no me las voy hacer allá?
- ¿Cuándo no duerma o tenga hambre?
- Insisto… ¿Estoy preparado?
- ¿No me voy a arrepentir?
- ¿Podré dormir bien y no me faltará la comida?
- ¿Mi viaje será exitoso?

Si tiene dudas, vuelva a plantearse las interrogantes. Una y otra vez, y verá que lo ayudarán.

El manual del emigrante

Sin duda, los viajeros -por lo regular- van ciegos a buscar su objetivo: mejorar su vida. En esta última parte de mi escrito pongo a consideración una serie de recomendaciones con la finalidad de que ayude a la persona que ha decidido desplazarse hasta lugares que son sumamente diferentes a los que ha estado acostumbrado frecuentar, a desenvolverse.
1.- Revise su pasaporte, el que deberá cuidarlo como si fuera su vida. Llevarlo hasta el baño, si fuera y debe ser posible. Este documento le servirá para que se movilice tranquilamente.
2.- Visite al médico. Hágase los chequeos respectivos. Sangre, orina y heces. No olvide ir al cardiólogo. Y lo más importante, vaya donde el odontólogo -un dolor de muela en tierra ajea es cosa seria-. Debe tener en cuenta que la atención médica para los indocumentados o emigrantes es nula.
3.- Revise los libros e instrúyase sobre el país donde radicará. Su política, moneda, religión, regiones, clima, ciudades, lengua, etc.
4.- Si viaja a Italia, no olvide haber tomado antes un curso de italiano. Será básico para sus aspiraciones. Persona que domina el idioma tiene 90% de encontrar trabajo.
5.- En los controles migratorios muéstrese sereno, tranquilo. No dubite y tranquilícese. Muestre seguridad al hablar y no caiga en las trampas de estos personajes abusivos.
6.- Al momento del viaje vista en forma apropiada. La mujer debe lucir elegante: No tan atrevida. Los caballeros deben ir formales. Un saco y corbata no está demás.
7.- En su bolso de viaje lleve lo necesario. Si viaja por primera vez, no lleve paquetes, cartas o encomienda a nadie. Eso complicará su ingreso.
8.- En el avión, y si viaja por primera vez, converse. Lea. Afloje sus nervios, caso contrario, ellos lo traicionarán en el momento menos oportuno.
9.-Lleve dólares de nominaciones pequeñas, con la finalidad de que al necesitar no tenga que sacar todo su dinero. Lo justo. Algo así como 100 dólares. No más. El resto asegúrelo bien.
10.-Si debe abordar un taxi, sea firme. Que lo lleve al hotel más cercano para, de esa forma, evitar abusos de los señores del volante en cuanto al cobro de la carrera.
11.-No haga llamadas telefónicas del hotel donde se hospeda a Ecuador. Le sacarán la cabeza y téngalo por seguro que le cobrarán más que su estadía.
12.- Cumpla con las leyes, normas y costumbres de cada país. En todo el sentido de la palabra. Especialmente en cuestiones de tránsito. Caminar y esperar las señales apropiadas será su éxito y su seguridad. Compre los “billetes” para movilizarse en los buses, será lo más apropiado y se evitará inconvenientes.
13.- Acuda a las iglesias. Certifique su presencia especialmente en Caritas, donde velarán por usted tanto en comida como en ropa y, si tiene suerte, hasta en trabajo.
14.- Pedir caridad a las iglesias no es nada de otro mundo y usted no se estará humillando .Es más, no será el primero ni el último.
15.- La comida es sagrada y más aún si no tiene trabajo. Cada pan será un aleluya en su mesa.
16.- Donde vaya a habitar procure cumplir con las reglas que le imponen en la vivienda y se evitará problemas. Cuide sus pertenencias y en especial su pasaporte.
17.- Sea puntual en las citas para conseguir los trabajos. Su presencia y puntualidad serán fundamentales.
18.- Si existe la posibilidad de beber, no lo haga en la calle. Evite tener problemas con los carabineros. Acuérdese que no está en su tierra y, lamentablemente, ellos tienen la razón.
19.- No se regale en los trabajos. En ciertas oportunidades y por conseguirlo rápidamente uno acepta cualquier cosa. Lo mínimo que se puede cobrar es 800 euros. Menos de eso no.
20.-En cuanto al trabajo, está por demás indicar que su habilidad hará que su estadía sea larga.
21.- No compre ropa porque es sumamente cara. Puede ir a las iglesias allí se la regalan. Eso no quiere decir que usted estará de regalo en regalo, la idea es ahorrar, y si de ropa se trata será un gasto innecesario.
22.- Si desea comer busque los restaurantes chinos. Son los más baratos. Pero lo mejor que pueden hacer es preparar su propia comida. Le saldrá más barato y la idea es ésa, ahorrar hasta lo último.

23.- Como la idea es ahorrar, asegúrese de que los envíos de dinero que efectúe sean a través de una agencia seria y confiable. Mande lo que más pueda y quédese con lo necesario.
24.- No haga llamadas diariamente a Ecuador. Éstas son caras y perjudicará su adaptación. No es bueno, ni recomendable, estar en constante diálogo, ya que la melancolía se apoderará de usted. Una llamada cada quincena será más que suficiente.
25.- Evite de estar metido en problemas. Eso dañara su relación con los demás y su tranquilidad se verá perturbada.
26.- Cuidado con comer en exceso. Alimentos que no van con su organismo, evite ingerirlos. Recuerde que si usted no tiene los papeles en regla, no podrá ser atendido.
27.- No brinde su confianza completamente. Allá que no van con su organismo, evite ingerirlos. Recuerde que si usted no tiene los papeles en regla, no podrá ser atendido.
28.- No brinde su confianza completamente. Allá se ven las caras, pero no los corazones.
29.- En sus ratos libres trate de descansar y reflexionar lo que está haciendo. No desmaye y busque la meta que se ha propuesto.
30.- Suerte. Fe. Y muchos deseos de triunfar. Esos tres elementos serán fundamentales para su éxito, de lo contrario habrá fracasado.

Feliz viaje
Estas líneas no es ninguna mala propaganda para las personas que buscan abrirse camino en Europa. Tampoco es un eufemismo. Simplemente, es una mirada seria y profunda de lo que afrontan nuestros compatriotas en tierras extrañas. El viejo Continente siempre tendrá su atractivo por lo que luce, brinda y tiene. Contarlo es fácil. Vivirlo es difícil.
Más aún cuando estas líneas tienen gran significado para la persona que la escribe, pues es periodista profesional y ha estado presente en el lugar de los hechos. Soñando, rezando, llorando, durmiendo, cantando, buscando, compartiendo, viviendo, riendo, trabajando y sintiendo.
Es por eso que, además de mostrar los dos lados de la medalla y hacer esta entrega, me siento tranquilo. Lleno de vida, Con el deber y la misión cumplidos, porque entendí que mi formación periodística me obligaba a ser el promotor de una verdad limpia; que sea el fiel reflejo de lo acontecido y de las circunstancias. Nunca me hubiera perdonado si no trasmitía todo lo vivido, que espero y anhelo tenga la misión que me propuse cuando salí del país.
Sería egoísta decir que “No todo lo que brilla es Europa”, para que la gente que tiene el sueño de viajar no lo haga, al contrario, me encantaría que todos tengan esa oportunidad para que hagan su propia historia.
Es más, estoy convencido de que sólo con el simple hecho de intentarlo serán grandes.
Feliz Viaje, buena suerte.


Lcdo. Antonio Rodríguez Pazos