lunes, 26 de enero de 2009

NO TODO LO QUE BRILLA ES EUROPA -ULTIMA PARTE-

Amor de lejos …
El amor siempre rompe barreras. Diría fronteras, y en esta ciudad no es la excepción. Raro. No es muy raro es observar a una ecuatoriana con un italiano o viceversa. Por lo regular, las condiciones siempre serán las mismas. En Europa, el compatriota siempre trata de buscar su medio. Su sangre. Y se da. A la larga se da.
Son pocos los que asimilan el amor de lejos. En mi paso por Madrid (haciendo un paréntesis) seguí de cerca una historia muy nuestra. Una chica llegó hace tres años a Madrid. Trabajó como doméstica y luchó sin descanso por conseguir su sueño, llevar a su esposo a su lado. Ese juramento a la larga se cumplió. Pero en el mismo piso -departamento como le llaman en España- otro ecuatoriano había prometido lo mismo a su esposa.
Pero lo que no esperaban estos compatriotas es que ambos se iban a enamorar, manteniendo un tórrido romance en la Madre Patria.
Pese a la comunión que hicieron, nunca olvidaron su promesa y ambos mandaron a ver a su esposo y esposa. Se pensaba que este idilio se terminaría por la llegada de sus medias naranjas, pero no fue así. Las sábanas todavía guardaban la tibieza de sus cuerpos, los cuales se volvían a calentar cuando el momento y oportunidad se presentaban. No sé cómo quedaría esa pasión escondida, pero es típica historia ecuatoriana. Otras chicas y chicos se conforman con compartir sus vidas con parejas de otras nacionalidades. Pero el bingo lo obtienen los italianos. Ellos sí hacen lo que le viene en gana con las ecuatorianas. Lamentablemente…

Cuando el ser humano se transforma
Da pena ver como las personas se transforman y pierden ese honor de ser ecuatoriano. Piensan, hablan, comen como italianos. Hace tres meses una chica ecuatoriana -Josefina- llegó a Pisa, una ciudad italiana. Su adaptación fue extraordinaria e increíble.
A los dos meses ya hablaba a la perfección el italiano y se vestía como tal. Aquella postura le ayudó para que consiguiera un buen trabajo estable. Se encuentra bien y ganando lo que se tiene que ganar.
Pero lo que más me sorprendió de esta chica fue saber que se le han olvidado sus raíces.
Ya no se acuerda del Himno Nacional. Tiene problemas para pronunciar el castellano y, por último, odia el arroz con menestra. Sólo piensa en los ravioles y en atrapar a un “buen italiano”. No sabe decir nada hola y te dice “ciao”, que en italiano es lo mismo.
Es increíble su transformación y en vez de causarme admiración, me dio lástima.
Y qué decir de otras chicas que critican a su país de origen y se ponen con odiosas comparaciones. “Ecuador es esto, este otro y aquello”, buscando la forma y la aceptación del caso para tener fuerza y decir que tienen la razón.
Pobre mentalidad que no sabes si tenerles pena, reír o llorar.

El sueño Europeo
Su tierra prometida acabó donde comenzó el mar. Marcelo, un ecuatoriano de 36 años, se había propuesto llegar a Europa y forjarse un destino halagador.
Corría 1993 cuando en su largo viaje recaló en España. Antes logró llegar a Italia-Milán- con algunos amigos, pero allí, en su primer intento para sumar prosperidad, se encontró con los brotes de racismo y segregación.
Entonces, trató de buscar nuevos horizontes y reemprendió su particular conquista. “No creía lo que me estaba pasando y es por eso que sólo conseguí llegar hasta Cádiz y así fue como descubrí que España era mi país”, recuerda este emigrante que, siete años después de dejar atrás a su familia y amigos, está decidido a renunciar a su nacionalidad para cumplir su deseo: “Quiero ser español”.
Por suerte, él solo regularizó su situación. “No me importa esperar, me encanta este país, estoy muy a gusto, integrado, he aprendido sus costumbres, me gustan los españoles y soy un español más”, comenta.
Sabe que si se casa con una española el tiempo para obtener esa nacionalidad se reduciría a un año.”Sí pero no me voy a casar, por eso, si me caso será por amor”, asegura. Marcelo trabaja ahora en Madrid como conserje, vive con otros 25 compatriotas en un chalé, que es como una residencia, y se siente muy afortunado.
“Lo pasé muy mal al principio; no había trabajo, nadie quería hacer contratos y he sufrido mucho hasta conseguir tener papeles; se pasa mucho miedo y cada vez que lo renuevas se pierde otro año en trámites”, refiere.
Le cuesta hablar de su primera etapa como emigrante.”No quiero hablar de eso, fue muy duro, he llegado a dormir con 20 persona en una misma habitación; los primeros trabajos fueron en un sector de la construcción, por muy poco dinero y en malas condiciones”, responde sin disimular el dolor que guarda en su corazón. “Si al final me caso, quiero tener un hijo que sea bueno y que sienta como yo los olores del Real Madrid”, expresa.

Un camino complicado y difícil de parar
La cura para el envejecimiento de la población española será importada. Las prematuras arrugas de la piel de todos sufrirán un pequeño “lifting” sin pasar por el paritorio, y en un futuro, no tan lejano, por las venas de los españolitos correrá, afortunadamente, sangre ecuatoriana.
Todo, por obra y gracia del proceso masivo de regularización de emigrantes. La crema milagrosa está demográficamente probada. Simple lógica aplastante, que sólo la burocracia administrativa puede rebatir.
El papeleo, que trae de cabeza a los extranjeros, y especialmente a los ecuatorianos, que han elegido España para intentar mejorar su vida y la de los suyos, es la llave del éxito. Hasta julio se espera que más de 20.000 obtengan la ansiada tarjeta de residencia y trabajo. Pero, ¿después qué?
Las estadísticas lo demuestran. En el último año casi se ha triplicado el número de peticiones y concesiones de nacionalidad española, con relación hace cinco años. Y sigue creciendo.
Hace poco de 17.791 emigrantes vieron cumplido su sueño del DNI. En los tres primeros mese de este año, 3.832 han obtenido el beneplácito del Ministerio de Justicia, al mismo tiempo que 4.336 han dado el primer paso lograr la nacionalidad.
“Lo habitual es que cuando llevan unos años trabajando en España tomen la decisión de solicitar la nacionalidad española. Las razones son varias, pero en la mayoría de los casos se debe a que están hartos de los trámites que deben realizar para renovar sus permisos de residencia y trabajo, ya que el carné de identidad les facilita mucho conseguir un contrato”, explica Jorge Coronel, un ecuatoriano que muy pronto será español.
A pesar de que el número de ecuatorianos es sumamente superior al que ha obtenido la concesión de nacionalidad, el resto se mantiene en espera y no desmaya por obtener los documentos que le permitan una vida moderada en tierra extraña.
La idea de ambos países también pasa y punta a enriquecer el mestizaje, algo que ellos no quieren ni desean descuidar.

Sin arrepentimientos
Gabriel toma una cerveza en uno de los tantos bares que hay en Madrid. No dudó en brindarme una. Después del primer sorbo, me hace la primera pregunta: ¿Cuántos días te vas a quedar? Yo nunca dudé y le respondí que no tenía idea. Agachó la cabeza, agarró la cerveza y luego de un largo trago me dice: “Que suerte tienes”.
El diálogo fue entrando en calor y haciéndose amena. Los pensamientos se fueron desnudando poco a poco. Trató de ser breve, pero muy preciso en sus declaraciones. “Trabajo cerca de 15 horas. Peor que negro”, indica dejando escapar una sonrisa escondida y hasta fingida. Nunca ocultó sus raíces. “Soy de Quito y allá habité al sur de la Capital. Llegué lleno de ilusiones y en busca de paliar la crisis y, por supuesto, de mantener a mis tres hijos que se encuentran en Ecuador junto a mi esposa. Todo lo que hago es por ellos”, señala.
No se detiene y, como si le hubiera dado cuerda, agarra su cerveza y dice:”Brindemos, porqué sé que te vas a Ecuador. Allá sí es vida. De qué sirve que gane en euros o dólares, si no los puedo disfrutar. Para hacerlo tendré que irme hasta allá y después ¿qué?...Como tú sabes, una coca cola cuesta cerca de 5 euros, una cerveza 5 y una empanada cerca de 2. Entonces, si me pongo a gastar el dinero que ganó -800 euros-, no me queda para nada, ya que de ahí tengo que sacar para el departamento, enviar dinero a mi familia, dejar para movilizarme y algo para comer”, agrega mirándome fijamente.
Gabriel se muestra fuerte. De su larga melena sale una cola que se la hace con una liga que encontró y que lo acompaña hace varios meses. “Mire mi pana, no crea que estoy contento. Todo mi sacrificio lo he dejado acá. Las fuerzas salen porque tienen que salir y por las metas que he impuesto. Pero lo único que sé es que algún día tendré que regresar a ver a los míos y poder disfrutar lo que he hecho”.
Este capitalino no está arrepentido de lo efectuado. Insiste en que seguirá trabajando hasta que su cuerpo le diga basta. Antes de brindar el último vaso expresa. “A todos los ecuatorianos que deseen venir, que no tengan miedo. Que lo hagan. Tendrán que sufrir, pero al final ojala obtengan una magnifica recompensa”.
Gabriel sigue bebiendo. Es su día franco y yo aprovecho una de mi última estancia en Madrid. Alzamos el codo que daba miedo. Pagamos mitad y mitad, pero la satisfacción fue mutua.

Perdí mi familia por unas pesetas
Me pidió que guarde su identidad en el anonimato y es por eso que lo llamaremos Carlos. Fue marino mercante. En Guayaquil -su tierra natal- pasó más tiempo embarcado que en casa. Su trabajo lo llevó de puerto en puerto, donde tuvo el privilegio de ganar algunos dólares. Luego trabajó 6 años en Estados Unidos y amasó algunos “verdes”, lo que le permitió tener una buena posición económica. Regresó a Ecuador y contrajo matrimonio con una linda chica con la que procrearon una niña -6 añitos-
La mala administración de su esfuerzo en tierras del Tío Sam dio lugar a que perdiera sus fondos. Aquella situación dio como resultado que Carlos y su esposa salieran a trabajar.
Su esposa -Mónica (nombre ficticio y protegido)- consiguió trabajo como por arte de magia, por su escultural figura. Por su parte, Carlos no encontraba nada y no le quedó más remedio que vender su taxi, prestar unos cuantos dólares y tomar el avión para buscar nuevamente fortuna en España.
Prometió volver, pero esas ganas se le quitaron cuando se enteró que Mónica había abandonado el hogar. “Ella, creo que sigue trabajando en uno de los casinos que quedan en la avenida Nueve de Octubre (de Guayaquil). Vaya pana. Mírela y verá que me dará la razón. Es una hembra hermosa que cualquier hombre la desearía tener, y creo que al verse sola no le quedó más remedio que irse con otro. Me molesta lo que pasó, pero lo que más me duele es que Mónica haya dejado abandonada a mi hija. Pero no importa, lucharé hasta recuperar lo invertido e ir en busca de mi hija”, enfatiza.
Carlos va a cumplir 40 años. Su rostro y cuerpo reflejan menos. Se hizo pintor a la fuerza y junto a un peruano no desmayan por conseguir la mayor cantidad de pesetas posibles. “Tuvimos una buena racha donde el dinero llegó bien. Pero después mi jefe se fue a Perú y no regresó. Entonces, tuve que abrirme paso solo. Pero no me quejo”, afirma.
“Pensé que este esfuerzo iba a mejorar las condiciones de mi familia, pero no fue así. La perdí y no me queda más que trabajar para volver a empezar. Creo que mi familia no costaba unas cuantas pesetas”, manifiesta al momento de dejar unas lágrimas de varón.


La profesión más vieja del mundo
Aviso clasificado: Recién llegada del Ecuador. Tengo un cuerpo espectacular. Me gusta ser golosa y mostrar todos mis encantos. Magnífica para el 69 y también me gusta hacer el francés. Tengo 19 añitos y todos aseguran que soy virgen. Mi nombre es Paola y puedes llamarme cuando el placer te lo pida. Teléfono: 94-6351756
Aviso clasificado: Busco persona comprensiva, buen amante, que haga sentir todo su viril cuerpo, soy una mujer madura, ecuatoriana de nacimiento, nada de chiquilladas, de 30 años para arriba, soy sumamente discreta y no tengo complejos. Llámame: Mariana.
Teléfono: 94-3789472
De estos avisos existen miles en los principales periódicos de España. Dedicarse a la profesión más antigua del mundo, por las pocas posibilidades de encontrar un trabajo un trabajo decente que permita ganarse la vida honradamente, no es nada extraño.
Las citas mencionadas en la parte superior de este capítulo aparecen por cientos en las secciones de los avisos clasificados de los diferentes diarios como El Mundo, El Periódico, La Vanguardia, entre otros, con un gran despliegue -cerca de 8 a 10 páginas-.
Según Carlos -compatriota en Madrid-, no todas las mujeres ecuatorianas se dedican a la vida fácil, pero a un número considerable que no le queda otro camino. Las situaciones que se presentan para que estas chicas se vean abocadas a esta vida -según Carlos- son las siguientes: “Acá las ecuatorianas pasan a vivir en pisos-departamentos- entre 10 ó 15 mujeres. De las cuales 6 trabajan. El resto se la pasa en casa. Entonces, el pensamiento comienza a vagar. Y al verse en la necesidad de pagar la renta de la casa más comida, no les queda más remedio que seguir a la más “experimentada” que la lleva a los lugares ya fijos. Primero le dicen sólo una vez. Pero eso al final no para”.
Palabras como “bragas”, “conejo”, “polla”, “follar”, “felatio”, pasaron a engrosar el vocabulario de estas chicas. “Yo conozco ecuatorianas que lamentablemente se han dedicado a esta “profesión” y que, según ellas, les deja una entrada agradable. No sé cuánto, pero de la noche a la mañana ellas pasan a tener buena ropa, bastante dinero y amigos que las llevan y las traen en lujosos autos. Ojo. Eso no quiere decir que todas se prostituyen, son unas cuantas, pero sí hay ecuatorianas en esta vida”, acota.

Recomendaciones:
Antes de viajar a Europa, el pasajero debe someterse a un cuestionario personal e interior para que cuando esté allá no se arrepienta de lo efectuado.
Tome asunto a estas interrogantes y póngalas en práctica. Medítelas. Piénselas. Pero mucha atención, todas estás preguntas hágaselas aquí. En Ecuador. Y reflexiónelas una y otra vez. Cuidado comete el error de hacérselas allá.
- ¿Qué motivos tengo para viajar al otro lado del Continente?
- ¿Sé lo que estoy haciendo?
- ¿Hasta qué punto extrañaré a mis padres?
- ¿Y a mis hermanos?
- ¿Perderé a mis amigos con mi ausencia?
- ¿Mi esposa o esposo, qué dice al respecto?
- ¿Cómo queda mi enamorada o enamorado?
- ¿Me hará falta?
- ¿Le haré falta?
- ¿Se irá con otro u otra?
- ¿Mis hijos, qué será de ellos?
- ¿Tendrán otro padre u otra madre?
- ¿Estoy preparado para renunciar a todas mis comodidades?
- ¿Me dará lo mismo dormir en el suelo y aguantar frío o un intenso calor?
- ¿Comer y asearme no cuando yo quiera, sino cuando pueda ser?
- ¿Ya me hice el chequeo médico necesario, por cualquier contratiempo?
- ¿Dejaré un poder en caso de accidente?
- ¿Y si muero? ¿Cómo me gustaría que me sepulten?
- ¿Dejo suficiente dinero en casa hasta que consiga un trabajo?
- ¿Renunciaré a toda la vida bohemia que llevo en Ecuador?
- ¿Me harán falta las fiestas?
- ¿Estoy preparado para asumir ese reto?
- ¿Qué tiempo estaré allá?
- ¿Cuánto reuniré?
- ¿Cuál será mi meta?
- ¿Mandaré a ver a mi esposa o esposo?
- ¿Enamorada o enamorado?
- ¿A mis hijos?
- ¿Valdrá la pena este sacrificio?
- ¿Regresaré algún día?
- ¿Seré fiel?
- ¿Y ella me será fiel?
- ¿Estoy preparado para esto?
- ¿Conozco todo sobre aquel país?
- ¿Sus costumbres, idioma, religión?
- ¿Y si no me adapto?
- ¿Estaré en capacidad para regresarme?
- ¿Tendré fuerzas suficientes para aguantarme, pagar la deuda y luego regresar?
- ¿Y si no tengo suerte?
- Y si la suerte me acompaña …¿regresaré?
- ¿Me olvidaré del país?
- ¿De mis padres?
- ¿De mis hermanos y amigos?
- ¿De mis hijos?
- ¿No me voy arrepentir de lo que voy hacer?
- ¿Estas preguntas no me las voy hacer allá?
- ¿Cuándo no duerma o tenga hambre?
- Insisto… ¿Estoy preparado?
- ¿No me voy a arrepentir?
- ¿Podré dormir bien y no me faltará la comida?
- ¿Mi viaje será exitoso?

Si tiene dudas, vuelva a plantearse las interrogantes. Una y otra vez, y verá que lo ayudarán.

El manual del emigrante

Sin duda, los viajeros -por lo regular- van ciegos a buscar su objetivo: mejorar su vida. En esta última parte de mi escrito pongo a consideración una serie de recomendaciones con la finalidad de que ayude a la persona que ha decidido desplazarse hasta lugares que son sumamente diferentes a los que ha estado acostumbrado frecuentar, a desenvolverse.
1.- Revise su pasaporte, el que deberá cuidarlo como si fuera su vida. Llevarlo hasta el baño, si fuera y debe ser posible. Este documento le servirá para que se movilice tranquilamente.
2.- Visite al médico. Hágase los chequeos respectivos. Sangre, orina y heces. No olvide ir al cardiólogo. Y lo más importante, vaya donde el odontólogo -un dolor de muela en tierra ajea es cosa seria-. Debe tener en cuenta que la atención médica para los indocumentados o emigrantes es nula.
3.- Revise los libros e instrúyase sobre el país donde radicará. Su política, moneda, religión, regiones, clima, ciudades, lengua, etc.
4.- Si viaja a Italia, no olvide haber tomado antes un curso de italiano. Será básico para sus aspiraciones. Persona que domina el idioma tiene 90% de encontrar trabajo.
5.- En los controles migratorios muéstrese sereno, tranquilo. No dubite y tranquilícese. Muestre seguridad al hablar y no caiga en las trampas de estos personajes abusivos.
6.- Al momento del viaje vista en forma apropiada. La mujer debe lucir elegante: No tan atrevida. Los caballeros deben ir formales. Un saco y corbata no está demás.
7.- En su bolso de viaje lleve lo necesario. Si viaja por primera vez, no lleve paquetes, cartas o encomienda a nadie. Eso complicará su ingreso.
8.- En el avión, y si viaja por primera vez, converse. Lea. Afloje sus nervios, caso contrario, ellos lo traicionarán en el momento menos oportuno.
9.-Lleve dólares de nominaciones pequeñas, con la finalidad de que al necesitar no tenga que sacar todo su dinero. Lo justo. Algo así como 100 dólares. No más. El resto asegúrelo bien.
10.-Si debe abordar un taxi, sea firme. Que lo lleve al hotel más cercano para, de esa forma, evitar abusos de los señores del volante en cuanto al cobro de la carrera.
11.-No haga llamadas telefónicas del hotel donde se hospeda a Ecuador. Le sacarán la cabeza y téngalo por seguro que le cobrarán más que su estadía.
12.- Cumpla con las leyes, normas y costumbres de cada país. En todo el sentido de la palabra. Especialmente en cuestiones de tránsito. Caminar y esperar las señales apropiadas será su éxito y su seguridad. Compre los “billetes” para movilizarse en los buses, será lo más apropiado y se evitará inconvenientes.
13.- Acuda a las iglesias. Certifique su presencia especialmente en Caritas, donde velarán por usted tanto en comida como en ropa y, si tiene suerte, hasta en trabajo.
14.- Pedir caridad a las iglesias no es nada de otro mundo y usted no se estará humillando .Es más, no será el primero ni el último.
15.- La comida es sagrada y más aún si no tiene trabajo. Cada pan será un aleluya en su mesa.
16.- Donde vaya a habitar procure cumplir con las reglas que le imponen en la vivienda y se evitará problemas. Cuide sus pertenencias y en especial su pasaporte.
17.- Sea puntual en las citas para conseguir los trabajos. Su presencia y puntualidad serán fundamentales.
18.- Si existe la posibilidad de beber, no lo haga en la calle. Evite tener problemas con los carabineros. Acuérdese que no está en su tierra y, lamentablemente, ellos tienen la razón.
19.- No se regale en los trabajos. En ciertas oportunidades y por conseguirlo rápidamente uno acepta cualquier cosa. Lo mínimo que se puede cobrar es 800 euros. Menos de eso no.
20.-En cuanto al trabajo, está por demás indicar que su habilidad hará que su estadía sea larga.
21.- No compre ropa porque es sumamente cara. Puede ir a las iglesias allí se la regalan. Eso no quiere decir que usted estará de regalo en regalo, la idea es ahorrar, y si de ropa se trata será un gasto innecesario.
22.- Si desea comer busque los restaurantes chinos. Son los más baratos. Pero lo mejor que pueden hacer es preparar su propia comida. Le saldrá más barato y la idea es ésa, ahorrar hasta lo último.

23.- Como la idea es ahorrar, asegúrese de que los envíos de dinero que efectúe sean a través de una agencia seria y confiable. Mande lo que más pueda y quédese con lo necesario.
24.- No haga llamadas diariamente a Ecuador. Éstas son caras y perjudicará su adaptación. No es bueno, ni recomendable, estar en constante diálogo, ya que la melancolía se apoderará de usted. Una llamada cada quincena será más que suficiente.
25.- Evite de estar metido en problemas. Eso dañara su relación con los demás y su tranquilidad se verá perturbada.
26.- Cuidado con comer en exceso. Alimentos que no van con su organismo, evite ingerirlos. Recuerde que si usted no tiene los papeles en regla, no podrá ser atendido.
27.- No brinde su confianza completamente. Allá que no van con su organismo, evite ingerirlos. Recuerde que si usted no tiene los papeles en regla, no podrá ser atendido.
28.- No brinde su confianza completamente. Allá se ven las caras, pero no los corazones.
29.- En sus ratos libres trate de descansar y reflexionar lo que está haciendo. No desmaye y busque la meta que se ha propuesto.
30.- Suerte. Fe. Y muchos deseos de triunfar. Esos tres elementos serán fundamentales para su éxito, de lo contrario habrá fracasado.

Feliz viaje
Estas líneas no es ninguna mala propaganda para las personas que buscan abrirse camino en Europa. Tampoco es un eufemismo. Simplemente, es una mirada seria y profunda de lo que afrontan nuestros compatriotas en tierras extrañas. El viejo Continente siempre tendrá su atractivo por lo que luce, brinda y tiene. Contarlo es fácil. Vivirlo es difícil.
Más aún cuando estas líneas tienen gran significado para la persona que la escribe, pues es periodista profesional y ha estado presente en el lugar de los hechos. Soñando, rezando, llorando, durmiendo, cantando, buscando, compartiendo, viviendo, riendo, trabajando y sintiendo.
Es por eso que, además de mostrar los dos lados de la medalla y hacer esta entrega, me siento tranquilo. Lleno de vida, Con el deber y la misión cumplidos, porque entendí que mi formación periodística me obligaba a ser el promotor de una verdad limpia; que sea el fiel reflejo de lo acontecido y de las circunstancias. Nunca me hubiera perdonado si no trasmitía todo lo vivido, que espero y anhelo tenga la misión que me propuse cuando salí del país.
Sería egoísta decir que “No todo lo que brilla es Europa”, para que la gente que tiene el sueño de viajar no lo haga, al contrario, me encantaría que todos tengan esa oportunidad para que hagan su propia historia.
Es más, estoy convencido de que sólo con el simple hecho de intentarlo serán grandes.
Feliz Viaje, buena suerte.


Lcdo. Antonio Rodríguez Pazos

No hay comentarios: