Eduardo Fabián Smith Chávez perteneció a la ‘leva’ de los Jacinto Espinoza, Álex Cevallos, Luis Capurro, Dannes Coronel, Máximo Tenorio, Iván Hurtado, Augusto Poroso, Ivo Ron, Enrique Verduga, Kléber Fajardo, Vidal Pachito, Marcelo Morales, Ángel Fernández, Eduardo Hurtado y otros que hicieron de Emelec un elenco de respeto.
Para Smith, la década del 90 fue la más interesante de su trajinar deportivo. En esa época logró afianzarse como jugador, maduró su fútbol y consiguió títulos que lo hicieron grande, pasando a la historia del ‘Ballet Azul’.
Eduardo es emelecista confeso, pese a que defendió la amarilla con el profesionalismo que le dio la vida. “Desde pequeño fui hincha de Emelec y gracias a Dios logré defender al equipo de mis amores”, afirma cuando se le pregunta su pasión por un equipo.
Jugaba de volante de corte. De esos elementos que manejaban el medio sector. Un motorcito, en otras palabras. Los argentinos lo denominan ‘alatornante’. Con ese juego se ganó el respeto de su hinchada.
Según Smith, los jugadores Wilson de Souza, Eduardo ‘Tanque’ Hurtado, Ánthony de Ávila y Alfaro Moreno fueron los jugadores que más “guerra y dolor de cabeza” le dieron para marcarlos.
“El brasileño era veloz y explosivo, Eduardo era potente y el colombiano y el argentino eran tan veloces que uno tenía que redoblar esfuerzo para poderlos contener”, indica.
El ex mediocampista fue amante de los clásicos del Astillero. Dice que esos partidos nunca se olvidan y que jugar uno de esos cotejos era como tocar el cielo con las manos. “Creo que para cualquier jugador estar entre los once escogidos era como tener la obligación de no salir derrotado. Todos disfrutábamos de principio a fin pero ahí lo básico era ganar a cómo dé lugar”, señala.
Cuenta la historia que a pesar de que finalizó su actividad defendiendo la camiseta azul, el primer Clásico lo disputó en filas toreras del Ídolo cuando tenía 20 años (1988) y recién empezaba su carrera.
“Son cotejos diferentes. Tienen un sabor especial antes, durante y después. Y a medida que llegaba la hora del juego la presión, las ganas y las revoluciones subían”, recuerda.
Asegura que sus mejores amigos, en el fútbol, son Vidal Pachito y Enrique Verduga. Con ellos tiene una escuela de fútbol llamada Los Bicampeones y que poseen una media aproximada de mil alumnos por temporada.
Sin embargo, recalca que pese a la amistad que tiene con Pachito y Verduga eso no lo ha limitado a tener más de un amigo. “El fútbol es como un imán, pues te haces ‘pana’ hasta de los hinchas. Es por eso que si volviera a nacer, sería futbolista sin pensarlo”.
De sus inicios dice que guarda una grata relación y admiración hacia Carlos Luis Morales, Hólger Quiñónez, Mauricio Argüello, ex compañeros en filas toreras, quienes le brindaron su ayuda en su momento en los equipos donde militó.
Pese a que la relación con los canarios fue corta, tuvo partidos para inolvidables. “Jugar en Barcelona es cosa seria. Por lo que disputas, por lo que se vive y se siente cuando te pones la amarilla. Y más que todo, por esa gran cantidad de jugadores que posee, y que quieren ser titular”.
Pero si de recordar se trata, Eduardo Smith asegura que el partido que más recuerda de toda su carrera deportiva fue el que disputó ante Barcelona, su ex equipo, en el Monumental, en 1993. En aquel cotejo, Vidal Pachito marcó el único gol cuando faltaban 3 minutos. Ese resultado le permitió ese año a Emelec conseguir la corona.
Actualmente, Eduardo está retirado del fútbol. De la sublime convocatoria a un rectángulo de juego. Del olor a linimento. O de los aplausos de la hinchada en la tribuna que coreaba su nombre cuando era anunciado por los parlantes del ‘Coloso de las Américas’.
Pese a su edad (42 años, 23 de febrero 1966) dice sentirse un ‘viejo’ del fútbol. Es por eso que se dedica a enseñar lo que otros le enseñaron y que aquello es lo único que puede retribuir después de tantos años que le dedicó en cuerpo y alma a la número cinco.
1.- Eduardo Smith actualmente es profesor de la Escuela de Fútbol Los Bicampeones, junto con Vidal Pachito y Enrique Verduga.
2.- El ex volante vivió su mejor temporada futbolística defendiendo la camiseta de Emelec. En la gráfica junto a Edú. Atrás Walter Pico.
3.- Smith fue un elemento de corte. Con presión a los rivales y con fácil llegada al arco adversario. FOTOS: MIGUEL CASTRO Y ARCHIVO
•Eduardo Smith fue bicampeón del balompié ecuatoriano con la divisa de Emelec en 1993 y 1994. Fue titular indiscutible.
•Jugó en Barcelona (1988 – 1990 -2000- 2001), Audaz Octubrino (1991- 1999), Emelec (1992 hasta 1998) y Santa Rita (2002-2003).
•Con la camiseta de Barcelona debutó cuando tenía 20 años. Dos temporadas defendió a los amarillos.
•Fue seleccionado nacional en la Copa América Bolivia 1997. Jugó 3 partidos como titular.
miércoles, 28 de enero de 2009
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