Confiesa que no guarda ningún resentimiento con nadie. Pero dice que le fallaron. De esa forma Jesús José Cárdenas Vega comienza a contar su paso por las filas azules, donde le quedó un sabor amargo tras su salida.
Es que al ‘Jechu’ -como lo llamaron cuando jugaba- le prometieron un retiro digno cuando colgó sus botines, pero de aquello nada se cumplió y tuvo que irse en silencio. Por la “sombrita”.
“Una vez más digo que no hay que confiar en la palabra del hombre. Te fallan, te entusiasman y al final no cumplen. No tengo represalia para nadie. Las personas se comportan como son. Si lo cumplen, a buena hora. Yo entré al fútbol ‘sin bombo ni platillos’ y, asimismo, me fui”, dice con un tono lleno de amargura al recordar el momento de su partida.
Es que a Cárdenas le prometieron una despedida por su entrega al club eléctrico, pero esa promesa nunca se cumplió. “Yo pude demandar a Emelec, pero mi corazón fue muy azul y no le quise hacer daño al equipo que respeto y quiero”, añade.
Pero no todo lo de Jesús Cárdenas fue tristeza. Hubo alegría, goles y buen fútbol.
El ex delantero de Emelec proviene de una familia de clase media. De unos padres que siempre buscaron la superación de sus hijos (cuatro hermanos: Galo, Jesús, Jorge y Fátima). “Cuando fui creciendo mis padres querían que fuera ingeniero. Incluso, nunca se imaginaron que me iba a dedicar al fútbol. Al principio a mi papá no le gustó la idea, pero después se hizo al dolor y me apoyó”.
De pequeño vivió al sur de la ciudad. En la ciudadela Villamil. Fue aguirrense (estudió en el colegio Aguirre Abad), pero después pasó hacer vicentino (colegio Vicente Rocafuerte), donde se consagró con su lema: ‘Donde hay una VR…hay un campeón’.
“Por el colegio llegué a Liga Deportiva Estudiantil, que fue mi segunda casa. Ahí aprendí todos secretos del fútbol, más la ayuda que había obtenido en las calles -donde también jugaba- me sirvió para formarme como jugador profesional”, señala el ‘Jechu’.
Cárdenas jugó toda su vida de delantero, aunque al final de su carrera deportiva lo hizo de enganche.
A la hora de indicar quién marcó su vida, futbolísticamente hablando, dice que hubo varios técnicos que lo ayudaron como “el abogado Yagual, José Luis Contreras, el arquitecto Aguirre, Ignomiriello, Juan Eduardo Hobberg, Jorge Lazo, Ángel Castelnoble. Todos ellos me ayudaron a crecer”, asegura.
De los goles indica que todos fueron espectaculares. Uno mejor que el otro, pero los que lo llenaban de satisfacción eran los que marcaba en un Clásico, ya que los consideraba diferentes. “Todos los goles fueron gratos para mí. Pero si tengo que escoger uno, me quedo con el que le marqué a Deportivo Quito. Era un tiro libre. Me la elevaron y de bolea le pegué. Se fue al fondo del arco. Fue muy lindo”, recuerda.
Durante su estadía en Emelec, Cárdenas se convirtió en ídolo.
En la peor década del club, uno de sus momentos más recordados fue cuando en 1981 Emelec estaba a punto de irse a la serie B por segunda vez. En la última fecha perdía 2-0 ante América en Quito y solo el empate o la victoria los salvarían del descenso. En el segundo tiempo con el marcador en contra, Jesús Cárdenas logró empatar, luego fue expulsado el arquero de Emelec y como ya no se podían hacer más cambios, Cárdenas fue quien tomó la decisión de tapar el resto del compromiso manteniendo el empate. “Ese cotejo fue muy bravo. Nos jugamos todo y por suerte nos salieron las cosas”, relata con cierta alegría.
Sobre su apodo ‘Jechu’ recuerda que un amigo lo ‘bautizó’ así. “Fue un compañero de colegio. En sexto año. Había el programa de los Polivoces. Y a uno de esos personajes le decían Jechu. Mi amigo decía que me parecía y me comenzó a llamar así. Nunca me molestó el apodo”.
Jesús no hizo dinero con el fútbol. Insiste en que se ganaba poco, pero aquello fue suficiente para ser rico en amigos. “Me satisface que la gente aún se acuerde de mí y sirva de ejemplo para las nuevas generaciones. Es bonito que la gente te pida que regrese”, dice.
Fue importante su aporte en el campeonato de 1988, en el que marcó 16 goles. Se retiró del fútbol a comienzos de 1994, luego de haber salido campeón el año anterior.
Se califica como ambicioso para encarar el arco, frío para rematar, muy exigente con los compañeros y responsable a carta cabal.
Con la selección no tuvo mayor suerte. Fue convocado en varias ocasiones, pero nunca en las definitivas. “De aquello me quedó un amargo sabor marcado por discrepancias que tenía con los técnicos de turno. Fue una asignatura que me quedó pendiente”.
Fue técnico de la selección nacional Sub 16 y Sub 20. También transmitió sus conocimientos a los jugadores del Rocafuerte FC. Actualmente es profesor de la Sub 17 en Emelec. “Trabajo con gente joven y debo ser un constante ejemplo. Ellos deben de saber que con esfuerzo todo se puede lograr. Las estadísticas simplemente servirán como referente para que se superen, pero lo más importante es el esfuerzo que ponga cada uno”, comenta.
Hace 15 años es evangéilico. La misma cantidad de años que se divorció. “Cuando pasas momentos difíciles uno toca la puerta del Señor y él te invita a pasar. Eso me pasó a mí y sigo la palabra del Creador”, asegura.
El ‘Jechu’ sigue recordando sus años vividos en la tienda millonaria. A aquellas duplas que hicieron historia, pero con una frase lo termina todo: “goles son amores, pero no buenas razones”.
DATOS
Nombre completo: Jesús José Cárdenas Vega
Padre: Pablo Cárdenas
Madre: Lastenia Vega
Apodo: Jechu
Fecha de nacimiento: 4 de abril de 1959 (49 años)
Lugar de nacimiento: Machala, Ecuador
Posición: Delantero
Año del debut: 1981
Club del debut: Emelec (1980 – 1994)
Año del retiro: 1994
Club del retiro: Emelec
Goles: 120
Inicio: Liga Deportiva Estudiantil 1977-1980
Emelec Ecuador 1980-1994
Título: Campeón con Emelec (1988 – 1993)
lunes, 27 de octubre de 2008
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