Melena al viento. Pantaloneta apretadita y cortita. Dos sudaderas en ambas muñecas. Camiseta ceñida al cuerpo. De caminar y corrida pausados.
Así se presentaba en cada partido Gabriel Ecuador Figueroa Rivas, defensa central del Club Sport Emelec en la década del 70.
Con gran personalidad en el terreno de juego. Rápido y fuerte para disputar el balón. Eso sí con muy poca técnica, pero esta la suplía con ganas y arrestos.
Ecuador Figueroa se formó en las divisiones menores del cuadro millonario. Ahí aprendió los secretos del fútbol. Vino desde abajo, pero llegar a la cima gracias a su capacidad en la línea defensiva.
El ‘Tano’ Spandre, técnico azul, observó su accionar y no dudó en darle la palmadita de confianza para que fuera un grande con la número cinco.
“Yo vivía a la vuelta del Capwell, en Argentina y Pío Montúfar, y desde ‘pelado’ me iba a entrenar con unos panas del barrio. Pero de todo ese grupo solo yo reuní las condiciones y me quedé”, dice el ex futbolista cuando narra sus inicios en el balompié.
Estudió en el colegio Víctor Emilio Estrada, aquel famoso plantel tenía como lema ‘El colegio de los campeones’. “Desde muy pequeño me gustó el fútbol y decidí seguir en esa profesión, ya que me dije interiormente que cuando fuera grande sería futbolista. Me programé para ser algún día futbolista, y así fue. No me equivoqué”, asegura.
Ricardo Armendáriz, Jaime Villacís, De la Puerta fueron sus compañeros desde el inicio de su carrera, pero “llegaron de otros equipos y no eran como yo, que nací en Emelec”.
Ecuador afirma que arrancó como delantero, pero un día se acomodó como defensa central y nunca más se movió de aquel puesto.
Aún su mente no lo traiciona y pese a sus 55 años recuerda el primer equipo en que formó: García, en el arco; Figueroa, Píriz, Quijano, Barbosa, en la defensa; De María, Lambert, Bayona, en el mediocampo; Guime, Lasso y Tenorio, en la delantera. También alternaba Pachaco Castañeda
Asegura que fue ganador ciento por ciento. Nunca tuvo lesiones y siempre fue titular indiscutible. Recuerda que el técnico que lo marcó fue Spandre, a quien lo considera su formador y el que le enseñó todos los secretos del fútbol. “Siempre me decía ‘tienes de todo para ser el mejor’”.
Se siente agradecido del fútbol y lo mejor que le dejó fue sus hijos, amigos en cantidad y donde quiera. Cuenta también que sus padres nunca lo apoyaron, pero tampoco le dijeron que no jugara.
“El fútbol de antes era una maravilla. Era una inspiración para uno. El back central de antes era diferente al actual, ya que defendía y atacaba. Ahora no lo hacen, no llegan al arco y nuestra labor era sorprender al rival”.
Para los que no lo vieron jugar insiste en que su juego se asemejaba a Juan Triviño, pero cuando este recién empezaba. Pero dice que el mejor reflejo de su nivel y estilo es el de Iván Hurtado. Incluso, ‘Bam Bam’ señaló –en su momento- que cuando fuera grande quería ser como Ecuador Figueroa. “Por eso Hurtado es lamparoso”, señala mientras suelta una carcajada.
En la selección jugó como titular. Estuvo en amistosos, copas América y eliminatorias con la tricolor gracias al apoyo de Ernesto Guerra, quien le dio la confianza necesaria y a quien considera un gran motivador y ganador.
Con Liga Deportiva Universitaria le fue excelente. “Encontré dirigentes de categoría y aquello me dio la solvencia necesaria para mostrarme por completo, a tal punto que me eligieron dos temporadas, en Quito, como el Mejor Jugador. Y eso que jugué tres años”.
También defendió a Liga de Portoviejo en su etapa de madurez. Incluso, aquel paso lo considera como una linda experiencia. “Hubo un gran plantel. Jugué por esos lares cerca de cuatro años y me gustó. Lo más importante es que siempre compraban mi pase. Nunca jugué a préstamo y cuando regresé a Emelec me volvieron a comprar”.
Pero Ecuador Figueroa nunca pasó inadvertido. Fuera de su excelente trato con el balón lo que lo hacía diferente era su forma de vestir. Su estilo y marca lo diferenciaban de los demás.
“Era mi figura y la pinta que me manejaba. Era ‘lamparoso’. Tenía buen físico, pelo largo, malo que yo lo diga, pinta, era ‘anchetoso’, usaba pantalones chiquitos y apretaditos para enseñar mis piernas y la gente me gozaba por eso. Hasta llegaron a pensar que era ‘del otro equipo’. Incluso Jorge Lasso me decía que era creído y exhibicionista”, recuerda el ex jugador azul.
Lo apodaron ‘Tiburón’ y ese apodo se presta para indicar el porqué. “Tiburón nació en 1976. Alberto Spencer –que en paz descanse- llegó como técnico. En cierta ocasión se enteró que yo era hijo de Pedro Figueroa y que había jugado con él. Me dijo que deseaba visitarlo y con todo el plantel fuimos hasta Posorja, donde mi padre tenía su negocio. Todo el equipo comió marisco y al regreso ellos vieron que le llevaron a mi padre una carga de tiburones y se los regalamos a los muchachos. Desde ahí me pusieron tiburón”, relata el otrora defensa.
El mejor partido que jugó dice que “fue cuando llegó Omar ‘Pepona’ Reinaldi al Barcelona. Reinaldi se bajó del avión, jugó en Quito y marcó 3 goles. Luego en Guayaquil convirtió dos más y el siguiente partido era el Clásico. Entonces el Modelo se llenó por la ‘Pepona’, que fueron a verlo, pero al final terminaron aplaudiéndome a mí”, dice sacando pecho.
Dice que ese partido lo jugaron Eduardo García; Cotto, Jefferson Camacho, Ecuador Figueroa, ‘Memín’ Ortiz; Walter Cárdenas, Eduardo De María, Torres Garcés; Marco Guime, Américo Paredes y Juan Tenorio.
Lamenta no haber tenido la oportunidad de jugar en el exterior, pero tiene una excusa. “En ese entonces no nos paraban bola a los ecuatorianos y nadie apostaba por nosotros. Nos consideraban turros, aunque había jugadores de gran nivel”.
Actualmente sigue jugando fútbol y es uno de los refuerzos fijos en el grupo de los ‘viejos’ ya sean estos amarillos o azules. Y pese a los años sigue vistiendo sus tradicionales pantaloncitos cortitos y apretaditos. “Las chicas iban a verme jugar. Pese a la envidia de los compañeros y pese al tiempo, sigo intacto”.
Dice que ese partido lo jugaron Eduardo García; Cotto, Jefferson Camacho, Ecuador Figueroa, ‘Memín’ Ortiz; Walter Cárdenas, Eduardo De María, Torres Garcés; Marco Guime, Américo Paredes y Juan Tenorio.
Datos de vida
Gabriel Ecuador
Figueroa Rivas
Guayaquil, marzo 18 de 1953
Margarita Rivas
Pedro Figueroa
Hijos: Janeth (31), Johana (29), Ecuador (27) y Ecuador (13)
Estatura: 1,80 m
Peso: 168 libras
Ubicación: Defensa central
Inicios: Divisiones menores Emelec 1972
Primera división: Emelec 1973
Equipos: Liga de Quito 1979 – 1981
Emelec 1982
Liga de Portoviejo 1983 -1 987
América 1988 – retiro-
lunes, 20 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario